lunes, 24 de agosto de 2009

NORTE DE CHINA ( SHANGHAI-PEKIN-XI´AN), AGOSTO 2009.

DIA 1 DE AGOSTO: BARCELONA-SHANGHAI
El día 31 de Julio, salimos hacia Shanghai desde Barcelona vía Amsterdam con KLM Airlines. Allí nos estaba esperando el pedazo de Boeing 747-400 de dos plantas, con una capacidad de casi 500 pasajeros para llevarnos a la otra parte del mundo en el lejano oriente: el gigante asiático. Llegamos el día siguiente, uno de agosto, a las diez de la mañana hora local en China, seis más que en España. En el aeropuerto internacional de Pudong, cogimos el tren más rápido del mundo, el MAGLEV, que se puso a una velocidad de casi 400 km/h y el recorrido duro unos cinco minutos. Lo enlazamos con el metro y llegamos al hostal en People´s Square: Y35 Mingtown Youth Hostel. A nosotros nos gustó mucho la ubicación del mismo, muy cerca de los jardines de Yu Yuan y la Ciudad Antigua. Después de hacer el check in y darnos una ducha, salimos directos al templo del Buda de Jade. Fuimos con taxi, que por cierto, son muy baratos. Siempre nos ponían el taxímetro y nunca pagamos más de 20 yuanes (unos dos euros) en los recorridos.Eso sí, lo realmente increible, es lograr sobrevivir al cruzar una calle en China, ¡conducen como cabras locas!, no respetan nada, ni semáforos, ni pasos de peatones, ni señales, nada de nada y todo el día con el dichoso claxon!!!. Llegamos al templo del Buda de Jade y nos dejó impresionados, nos encantó. Es verdaderamente precioso, un lugar muy especial. Los monjes budistas estaban rezando, mientras los fieles a la entrada del Templo quemaban incienso en un ritual muy curioso. Le llevaban fruta y alimentos al Buda, ¡ni que se lo fuera a comer!. Se respiraba un ambiente muy espiritual, paz y armonía, todo muy relajante.

Salimos y lo primero que hicimos fue dirigirnos a un restaurante, teníamos hambre y curiosidad por probar tan espléndidos manjares...jmjmjm. Entramos en uno y nos pedimos unos platos de arroz, tallarines, gambas, pollo(sí, era pollo y sabía a pollo), estaba muy rico, pero...¡joder, con los chinos!, le habían puesto a la comida, típico en ellos, todo el chili que tenían, ¡cómo picaba!. A pesar de todo, estaba delicioso... Como comimos sobre las seis de la tarde, ya no cenamos y antes de ir a dormir, al salir del











 restaurante fuimos a dar una vuelta por Nanjing Road, famosa por sus centros comerciales iluminados con luces de neón. Me encantó, me recordaba un poco a Times Square en Nueva York..
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Al final de la calle, esta el Bund con sus vistas de Pudong. Lástima por dos cosas, porque estaba cayendo el diluvio universal (un nuevo tifón ya empezaba a notarse) y porque el Bund estaba en obras. Casi no pudimos sacar fotos, pero alguna tenemos. Por el mal tiempo y las nubes, no pudimos ver con todo su esplendor, los rascacielos (La Perla de Oriente, La Torre Jim Mao...), con las ganas que teníamos de ver el nuevo edificio: El Shanghai World Financial Center, que alcanza los 492 metros y, a día de hoy, es el segundo de los edificios más altos del mundo. Cansados de ver que no cesaba la lluvia, nos subimos a un taxi para ir al hotel. Estábamos agotados...


DIA 2 DE AGOSTO: SHANGHAI

Nos levantamos muy temprano, sobre las siete y después del desayuno, salimos entusiasmados a pesar de la persistente lluvia. Saliendo del hostal, justo al lado, hay un pequeño centro comercial de alimentación y no se nos ocurre otra cosa que entrar, ¿qué mejor forma para integrarse con esta gente?. Dimos vueltas por allí dentro sorprendidos por lo que veíamos y como lo veíamos, lo mejor eran las frutas y verduras, que de hecho, compramos unas cuantas. Nos sentíamos muy observados, estarían pensando ¿qué hacen aquí estos ojos redondos?, estábamos contentos hasta que vi como sacrificaban una paloma y tuve que salir corriendo, menos mal que no me caí al suelo (ya os imaginareis porque, jaaajaaa).
Conforme salimos, seguimos caminando recto por la misma calle hasta llegar a la Ciudad Antigua y Jardines de Yu Yuan. Los jardines son realmente maravillosos, nos encantaron.

Al salir, dimos un paseo por las calles de la Ciudad Antigua y nos comimos unos damplings, hechos en cajitas de bambú al vapor, mñmñmñ, ricos ricos ricos..., si vais, ¡¡¡probadlos!!!. En la misma zona, hay muchas casas de te y subimos para probarlos y comprar alguno. Hay infinidad de sabores, algunos exclusivos de China. Conforme salimos, paseando e indagando encontramos un restaurante y nos metimos a comer. La chica no entendía ni papa de inglés, así que pedimos a dedo mirando unos dibujitos. Aquí tengo que decir, que fuimos la risa de los trabajadores, como se reían porque no sabíamos comer con palillos y es que, fue el segundo restaurante que pisábamos y el primero, donde ¡no tenían tenedores!. Al final, nos dejamos la mitad de los fideos, ¡nos rendimos!. Eso si, la comida nos costó 1.50€ por persona.
Después de la comida con circo incluido, nos fuimos a una casa de masajes cercana al hotel. Un masaje de pies, con baño de flores y aceites de una hora, nos costó cinco euros. ¡¡¡Qué relax!!!. Nuestra intención para esa tarde era subir al SWFC, a su última planta con el suelo de cristal. Este día seguía lloviendo y en esa zona, con mucho viento, ¡maldito tifón!. No pudimos subir porque estaba complétamente tapado por la niebla y no íbamos a ver absolutamente nada. De hecho, subimos a la famosa Torre Jim Mao, al piso 54 donde se ubica el lujoso hotel Hayat y no hubo buenas vistas.
A la izquierda, la Jim Mao y a la derecha, el SWFC. Entre unas cosas y otras, ya llegó el momento de ir hacia la estación de tren, para coger el tren nocturno, dirección Pekín. El trayecto duraba unas diez horas pero se hizo cortísimo porque las pasamos durmiendo. Un tren muy confortable, con pantallas de televisión individuales que nos servían de poco o nada (todos los canales en chino), tetera, aire acondicionado, etc...nos gustó la experiencia, porque sobretodo, ahorramos tiempo que era lo más importante. Al amanecer, entró la azafata a despertarnos: YA ESTÁBAMOS EN PEKIN.


En el tren no dan comidas pero nosotros llevabamos frutas y galletas.

DIA 3 DE AGOSTO: PEKIN.

Llegamos a Beijing a las 7.30 de la mañana. Al salir de la estación hay una cola infinita de gente esperando para coger el taxi, pero ¿qué ocurre?, que los taxis ven un ojo redondo y se vuelven locos,¡pasta pasta!, así que viene un chico y negociamos. Nos pide precios que ni en España, se creen que por tener los ojos redondos estamos tontos, regateamos (hay que regatear hasta por una botella de agua y darles como mucho el 40% de lo que te pidan inicialmente) y por 10 euros nos llevan al hotel. Si hubiesemos hecho la cola, nos hubiese costado 2 euros, pero así, ganamos más de una hora y no esperamos. El hostal Downtown Backpackers estaba situado en pleno hutong (barrios antiguos y muy típicos en esta ciudad). Nos encantó, para no variar. Esta primera mañana, cogimos el taxi y nos dejó en la puerta del Templo de los Lamas, de origen tibetano. Le vimos mucha similitud al de Jade. Una foto del Buda con su fruta. De allí, fuimos al Templo del Cielo. Este templo leí que era un poco decepcionante y a mi, no me lo pareció. Todo lo contrario, es enorme y sorprendentemente bonito, aunque de un templo a otro hay mucha distancia y es agotador... Eran las cuatro de la tarde y todavía no habíamos comido, así que nos fuimos al mercado de wangfunging, ¡¡¡a probar sus suculentas brochetas!!!!. Había de todo, escorpiones, gusanos, estrellas de mar, caballitos de mar, riñones, tofu, pollo, ternera, pulpo, calamar, etc. Nosotros probamos las de escorpión, y no es por nada, en serio, pero sabían a curry y estaban con un puntito de sal crujientes, ¡¡¡buenísimas!!!!

















Después de pegarnos una buena comilona de brochetas, kebabs, rollitos de primavera, frutas, etc y de sentarnos a descansar en una terracita, nos fuimos a dar un paseo por nuestro hutong y a dejar caer la tarde tranquilitos hasta el día siguiente...

DIA 4 DE AGOSTO: PEKIN.

Sobre las nueve, ya estabamos en Tiananmen, la plaza más grande del mundo y a través de la cual entramos a la Ciudad Prohibida. Ésta fue construida por la dinastia Ming en el año 1406 y tardaron unos 15 años aproximadamente en terminarla. Es enorme, tiene muchos pabellones y jardines y esta bordeada por una gran muralla y un río hecho a conciencia para que no pudiese entrar nadie del exterior. Allí dentro, vivía el emperador con su corte formada por su esposa y concubinas, las cuales, tampoco podían salir fuera. Al terminar la visita, salimos por la puerta de atras y cruzamos hasta llegar al parque que hay justo enfrente. Desde allí, subiendo una buena pendiente de escaleras, llegas a un punto donde se pueden obtener muy buenas vistas de la Ciudad Prohibida. Lástima que haya tanta polución. Seguimos el camino trazado, pasando por las pagodas que hay en el parque, y llegamos al parque Beihai, de dimensiones enormes. No lo recorrimos todo, solo estuvimos un rato por allí paseando y visitando la Gran Pagoda Blanca y nos marchamos sobre las cuatro de la tarde. Cuando salimos del parque, negociamos con unos señores el tri-taxi para que nos dieran un paseo por un hutong diferente al de nuestro hotel. Bien, el negocio fue por 5 euros, una hora de paseo y nos llevó por un hutong nuevo (vivía gente con pasta) y por otro normal, viejo. En éste úlitmo, el capullo del conductor nos dejó tirados en mitad de una callejuela y nos pedía más dinero para llevarnos al punto de partida. Nos cabreamos y evidentemente, le dijimos que no teníamos miedo, que no. Entonces al pagarle, le dimos un yuan de propina y el imbecil me lo tiró en la cara...os lo digo para que si alguna vez cogeis uno, tened mucho cuidado...nunca pagueis antes.
Lástima no tener una foto del hombrecillo...casualmente, caminando y buscando la salida encontramos un taxista que había terminado su servicio e iba a su casa y el hombre le supo mal y nos llevó hasta la torre del tambor.
La Torre del Tambor, justo enfrente de la Torre de la Campana, la cerraban a las 16.30 de la tarde, así que aún pensando que no entraríamos fuimos hacia allí. Para nuestra sorpresa, aún nos dejaron pasar a la del Tambor y empezaron a hacer una especie de concierto muy curioso... Ya se había cumplido uno de unos sueños: Habíamos ganado"Pekin Expres". Más tarde, al salir fuimos a comer al Mc´Donalds y a dar un paseo por un hutong de aquella zona. Allí conocimos a una chica china que estaba estudiando español, Andrea, que en septiembre se marchaba a estudiar a Barcelona. Pasamos la tarde con ella y nos fuimos al mercado nocturno de Donghuamen, cenamos juntos, fue divertido y enriquecedor, ya que nos contamos cosas mutuamente de nuestros paises muy curiosas e interesantes.


DIA 5 DE AGOSTO: PEKIN.

 Este era el día más esperado de todos : el de la Gran Muralla, nuestra tercera maravilla del Mundo (todavía nos faltan cuatro). Nos pegamos el madrugón y nos fuimos sin desayunar, el taxi nos costó 550 yuanes (ida y vuelta), aproximadamente 50 euros y el tramo de la muralla que queríamos visitar estaba a una hora y pico de Pekin, en Mutianyu. Subimos en telesférico, hasta el punto donde seguiríamos a pie. ¡qué miedo pase!, estaba alto y además los telesfericos eran muy ligeritos. En fin, se me hizo un poco duro pero las vistas lo compensaron, eran ¡¡¡ESPECTACULARES!!! La parte de Mutianyu, era muy chula. Está muy bien restaurada y tiene unas pendientes con escaleras bastante pronunciadas, las vistas de la selva son increibles. Llegamos arriba del todo, donde supuestamente ya era bosque y no había muralla, pero si que la hay, es vieja y no está restaurada, estaba toda cubierta por arboles y matorrales. Si seguis un poco el camino prohibido, es curioso aunque puede ser peligroso... Al bajar, teníamos pensado hacerlo en tobogán, pero no lo hicimos. Yo me encontraba mal y decidí bajar dando un paseo por la selva. Finalmente, nadie pudo bajar porque empezó a diluviar. En la Gran Muralla estuvimos hasta la una del mediodía, suficiente para verla, pasearla, cansarnos de hacerla fotos. ¡¡¡Qué bonita es y qué gran trabajo hicieron estos chinos!!! Cuando nos fuimos, dimos un paseo por el hutong donde se encontraba nuestro hostal. Como todavía era pronto, decidimos ir a visitar el Estadio Olímpico y la zona nueva de las olimpiadas de Pekin 2008. Aquella parte de Pekin, poco tenía que ver con la que hasta ahora estábamos acostumbrados a ver, moderna, calles amplias y limpias, edificios altos, etc. El estadio por fuera, es increible...













DIA 6 DE AGOSTO: PEKIN

Nos despertamos pronto para ir a ver el Palacio de Verano, construido en el lago Kunming, en 1750 por el emperador Qianlong. Posteriormente era el lugar donde la Emperatriz Cixi iba a pasar sus vacaciones de verano.Ella fue quien lo reconstruyó tras haber sido destruido por las fuerzas franco-británicas en la Segunda Guerra del Opio con dinero de su Armada. Esta emperatriz era muy excéntrica y caprichosa, era precioso y estaba todo hecho al detalle. Es muy grande y nos llevó toda la mañana y eso que no cogimos el ferry para ir al barco de marmol. El taxi nos dejó en la zona de las Torres del Tambor y la Campana, detrás de nuestro hostal. Allí comimos y fuimos a recoger las maletas y nos dirigimos hacia la estación donde nos esperaba el tren nocturno para ir a Xi´an.

DIA 7 DE AGOSTO: XI´AN.

Si la Gran Muralla china era la gran deseada, no menos lo eran los Guerreros de Terracota de Xi´an. Nada más llegar a la estación, dejamos las maletas en unas taquillas y negociamos con un hombre para que nos llevara a ver los guerreros. Nuestra idea era coger el bus que sale de la estación, pero como había cola y éste hombre nos hizo un precio bueno, por tiempo y comodidad, fuimos con él. Cuando llegamos, nos dejó fuera y entramos caminando. Los guerreros están lejos de la entrada y hacía mucho calor. Primero fuimos a ver el pabellón más grande de todos, que tiene unos 6000 guerreros y caballos de terracota (tierra cocida) en formación de batalla, en una fosa de 210 metros de largo por 60 de ancho. Los soldados son de estatura media de 1.80metros cada uno con sus armaduras. No hay dos iguales, todos son diferentes. Cuando los hicieron eran de color pero ha desaparecido por el paso de los años. El segundo pabellón está abierto desde hace poco y todavía estan trabajando. Se ve como los arqueólogos estan escabando y estudiando cada pieza. En otro pabellón vimos en una gran sala de cine esférica, un documental que relataba toda la historia de cómo se encontraron a los guerreros fortuitamente, unos campesinos cuando excavaban un pozo y los orígenes de la construcción y ubicación de los mismos.
 Cuando salimos, el chófer nos llevó a recoger las maletas de la estación y con taxi, fuimos al hostal. Ningún taxi nos quería subir, ya nos había pasado antes, pero esta vez, nos veían sufriendo con el calor y las mochilas y ni con esas... Después de una buena ducha y una comida de lujo en el propio hostal, nos fuimos a ver la Torre del Tambor y la Torre de la Campana. De ahí, fuimos callejeando hasta el barrio musulmán, donde vimos un mercado nocturno muy activo. Nos resultó curioso ver como vendían jaulas con grillos, en China es típico criarlos y tenerlos en casa como si de un canario se tratase, jeje. Nos gustó tanto que empezamos a caminar hasta que nos perdimos, si si, nos perdimos. No teníamos ni idea de como salir de ahí, y tuvimos que meternos en una comisaría de policía, que por cierto, ver para creer, no había forma de hacernos entender. Les sacamos el mapa y les dijimos que estábamos perdidos, pero como no sabían explicarse, más anchos que panchos, nos suben a un coche patrulla y nos llevaron al sitio, aún estoy flipando..., casi me da algo de la risa. ¡Parecíamos detenidos en China!. Así que ya sabeis, si algún día os quedais sin pasta en China, en una comisaría os llevan gratis, jejje. Terminamos el día, dando un paseo por la muralla que rodea la ciudad de Xi´an. Nuestro hotel estaba en la puerta sur, así que fuimos por esa zona. Es preciosa iluminada por la noche y muy romántica. Lástima no tener más tiempo para esta ciudad, pues al igual que Shanghai, fue la que más nos gustó. Ya nos teníamos que ir a dormir. Al día siguiente nos levantábamos a las cuatro para coger el vuelo a Guiyang , para hacer nuestra ruta por el sur de China.
Será, la segunda etapa del viaje...

1 comentario:

Bellotita dijo...

Hola! Fántástico blog! a este viaje le tengo muchas ganas y vuestras entradas son muy ilustrativas.
Un saludo