lunes, 22 de agosto de 2011

DIA 5 DE JULIO DE 2011: MANAGUA.

Este día fue bastante decepcionante, pues la ciudad nos decepcionó mucho. Si vais alguna vez a Nicaragua y no tenéis tiempo de visitarla, no os perdéis nada. Es más, yo no perdería tiempo en ella porque no merece la pena...

Después de desayunar fuimos a ver la laguna de Tiscapa desde fuera. Estaba cerrado el acceso y no pudimos entrar pero parece que siempre está así. Nos contaron que está bastante descuidada puesto que no se preocupan, como pasa en todo lo demás en esta ciudad, de potenciarla turísticamente.



De la laguna, fuimos a visitar el mercado de Huembes del que salimos corriendo cuando vi las aves sueltas entre la comida...¡madre mía!. Pero eso sí, el mercado me gustó mucho. Como todos los mercados en estos países, estaba repleto de fruta y verdura fresca que daba gusto fotografiar...







De ahí, hicimos una pequeña parada en el mercado oriental que es el mercado más grande de todos y luego, fuimos a ver la catedral vieja de Managua y el Palacio Nacional.

 




La catedral vieja fue destruida por el terremoto del año 1972 y todavía no ha sido restaurada. El reloj de la catedral sigue marcando la hora en la que el terremoto destrozó la ciudad.

Visitamos otros lugares como el lago de Managua, que está completamente sucio y descuidado; la plaza del costado al Palacio Nacional con sus monumentos en honor a la Revolución Sandinista; la casa presidencial, etc.






Para terminar el día comimos en un centro comercial que luego, visitamos con bastante frecuencia durante el viaje. Se llama "Metrocentro".

Ahora tres días de clase, y...¡ nos vamos de vaciones a la costa del caribe!!!!. Os lo cuento en otra entrada.

Siguiente entrada...

2 comentarios:

Fran dijo...

Me ha sorprendido lo poco que tiene que ver Managua, esperaba algo más!! Y como siempre digo, viendo un mercado se puede entender mejor a una ciudad.Me encantan!!
Saludos

MAJO dijo...

Pues sí, no tiene nada de especial. Sin embargo, el resto del país es un..."huevo kinder". En verdad los mercados son espectaculares, a mi también me fascinan. Nunca me los pierdo.

Besotes!