lunes, 12 de diciembre de 2016

BANGKOK

DÍA 11 DE AGOSTO DE 2016.

Nos levantamos temprano y tras el desayuno del hotel nos fuimos con el "taxi boat" a ver los templos tan majestuosos que tiene esta ciudad; y por orden de ubicación empezamos por el templo Wat Pho. Bajamos en la estación anterior a la del Grand Palace y aprovechamos para ver un mercado (nada turístico) que nos gustó mucho; y el cual encuentras a penas dos minutos caminando recto desde que bajas del barco. 



Una vez sales del mercado (si lo cruzas en línea recta), giras a la izquierda  y caminas todo recto hasta llegar al templo (son unos diez minutos), donde se encuentra el imponente Buda bañado en oro que deja a uno casi sin respiración...es maravilloso.




De este templo, fuimos caminando al Grand Palace durante unos quince minutos. El sol calentaba muchísimo y la cantidad de gente allí era tremenda (sobre la una de la tarde), por lo que esta visita no me resultó tan magnífica como la primera que hice unos años atrás; por esa razón, si se va en agosto mejor visitar el templo a primera hora de la mañana, seguro hay menos gente y hace menos calor...

                     


Una vez visto el palacio nos dirigimos en barco de bandera naranja a la parada de Kao San Road, donde contratamos un paseo en barca por los klongs. En esta ocasión, al no coincidir en fin de semana, no vimos ambiente ni barcas flotantes vendiendo comidas como podéis ver en mi anterior relato de Tailandia; no obstante es algo que hay que hacer y sin duda, lo hicimos. 






Después del paseo en barca, tocaba un paseo a pie y otro en Tuck Tuck...os recomiendo que tengáis mucha prudencia a la hora de contratarlos y seáis muy claros en la negociación; pues nosotros tuvimos muy mala experiencia por ir de buenos. Nos metieron en unas tiendas de ropa en las que no quisimos comprar y acabó dejándonos tirados por allí...ahora nos reímos, pero menudo cabreo me pillé. 




Tras patear la zona de Kao San Road, - que no es mi favorita de la capital pero sin duda, tiene su punto y hay que disfrutarla- y la zona de China Town, nos fuimos a Lumpini Park. Para ello tenemos que tomar el metro en la parada de Lumpong hasta Silom



Paseo por el parque y finalizar el día en la zona Pat Pong fue todo un exitazo. Cenamos un Pad Thai de pollo con huevo en la calle divino por 50 baths y luego hicimos unas compritas en el mercado nocturno para despedirnos de la ciudad. Mañana ponemos rumbo a Vietnam...




ขอบคุณ






jueves, 20 de junio de 2013

NICARAGUA, DE OESTE A ESTE.

Hace un par de años realice un viaje por Nicaragua inolvidable. Este no va a ser un relato como todos los demás porque, no me llevé el ordenador y la libreta donde tomé nota se perdió. Ha pasado mucho tiempo y no puedo contaros al detalle pero, voy a tratar de haceros un resumen muy breve de la ruta que hicimos porque en realidad, mereció mucho la pena. Ha sido una de mis mejores experiencias hasta hoy, por lo que os lo recomiendo totalmente. A continuación os pongo la ruta de ida en rojo y la vuelta en azul. La ida fue desde San Carlos hasta San Juan del Norte, río a través.





El viaje duró unos doce días en total y nos costó unos 300 euros por persona con absolutamente todos los gastos.

Salimos de la estación de buses Roberto Huembes de Managua. Compramos el billete por 150 córdobas para última hora de la tarde y así poder ir sentados ya que ir de pie tantas horas (siete) y con tantísima gente...bueno, salimos a las seis de la tarde y como nos aburrimos tanto en la estación nos dimos una vuelta por el mercado de allí.





El bus estaba llenísimo y fue un viaje un poco desagradable pero soportable, jeje. Llegamos para dormir a San Carlos.


Al día siguiente, temprano agarramos la lancha en el puerto de San Carlos hasta El Castillo. No recuerdo muy bien la duración del trayecto pero fueron como dos horas...Aquí os dejo una lista de precios, horarios y alojamientos. En la lista están los pueblos donde inician y acaban los trayectos.


Llegamos a ese pueblito tan maravilloso a orillas del río San Juan donde estuvimos un par de días de relax y proseguimos nuestro viaje.El pueblo es maravilloso, con maravillosas vistas desde El Castillo al río...



 Continuamos la navegación desde bien temprano. Esta navegación es alucinante...la selva es increíblemente frondosa y hermosa.


La próxima parada fue en la bocana del río Bartola, en la Reserva de Indio Maíz. Allí nos esperaban los miembros de la comunidad donde íbamos a dormir un par de noches con canoas hechas a mano de puro tronco de árbol para subir el río Bartola hasta llegar a la comunidad. En el afluente el río se estrecha y la frondosidad es más inmensa todavía. Recuerdo aquella travesía como algo tan especial...me fascinó!.



 El lugar me gustó tanto tanto tanto, que no he olvidado su nombre: Base Camp ( https://www.facebook.com/indio.maiz). Nos costó unos 54 dólares las dos noches con todo incluido y fue fantástico. Eran tiendas de campaña con colchones limpios y toallas a lo alto del río y la selva, donde despertabas con el sonido de los monos aulladores y el canto de aves como el tucán o las lapas (papagayos).



Hicimos allí varias cosas y nos quedamos con ganas de mucho más...subimos a caballo, hicimos tortillas tradicionales, caminamos por la selva más abundante que he visto nunca y que hay en Centroamérica, navegamos por el río en busca de caimanes aunque no vimos, pescamos...en fin, pasamos dos días maravillosos con una comunidad de personas y un entorno increíble. LO RECOMIENDO AL CIEN POR CIEN.




 Y lo que más me gustaba del lugar era la ducha...bajo la luz de la luna y las estrellas. Increiblemente alucinante...con tan poco, que feliz se puede ser!


En la bocana esperamos otra lancha que nos dejaba ya en la desembocadura del rio San Juan, concretamente en San Juan del Norte o Greytown. Tardamos unas doce horas en llegar...fue bastante eterno el viaje pero no fue algo infernal, porque las vistas son tan maravillosas que se hace agradable. Una vez en el pueblo, buscamos hotel y pasamos la noche allí. No es un pueblo extraordinario aunque si me gustó mucho. Allí ya se ve el cambio cultural porque son todos afroamericanos con otras costumbres.


Allí mismo encontramos a otros viajeros que se unieron a nosotros para seguir el viaje hacia las islas y junto visitamos la zona con una excursión que contratammos donde vimos, entre otros, lo que iba a ser el actual Canal de Panamá.



Caída la tarde, buscamos un pescador que nos llevara en lancha hasta Bluffields al día siguiente. Nos costó mucho esfuerzo ya que no encontrábamos a nadie y menos a un precio razonable...esto es lo más arriesgado si no sois un grupo grande. Nosotros quisimos correr el riesgo y si no lo conseguiamos, pues nos iríamos  de regreso río arriba. Al final, nos costó unos 30 dólares cada uno y eramos siete pero lo conseguimos. Mereció la pena pagarlos porque el final del viaje fue el gran colofón...ESPECTACULAR.


La ida en lancha rápida por mar abierto fue bastante dura...duró unas tres horas y se hicieron larguitas pero igualmente, mereció la pena. Al fin cuando llegamos tomamos otra lancha en el puerto para ir a Laguna de Perlas (aquí salen lanchas constantemente por unos 200 córdobas tanto a Laguna de Perlas como a Corn Islands). Llegamos a Laguna de Perlas y nos quedamos a pasar la noche. Aquí tengo que hacer referencia al restaurante Queen Lobster, donde he comido el mejor Rondown de mi vida (típica comida de la parte Caribe a base de coco y mariscos).






En el embarcadero, cuando lleguéis, os vais a encontrar con muchos pescadores que quieran llevaros a los cayos pero nosotros, decidimos contratarlo con los que tienen oficina justo donde te paran las lanchas (perdí los datos con la libreta, lo siento). El señor, al día siguiente nos llevó  a uno de los cayos con su lancha. Llevamos de todo para pasar una noche a la luz de la luna como cerillas, sacos de dormir, hamaca para colgar, agua, comida instantánea y frutas. Cuando llegamos, alucinamos...es una experiencia que, espero poder volver a repetir pronto porque es alucinante. No dejéis pasar esa oportunidad. Es  muy fácil y seguro, además de barato.






Esos dos días nos bañamos, hicimos snorkeling, fuego y tuvimos una luna llena espectacular...todo estuvo perfecto...os dejo fotos porque teniendo una imagen, sobran las palabras!.
















Al día siguiente, nos vinieron a recoger y nos fuimos de regreso a Bllueffilds con lancha desde Laguna de Perlas. De allí, en lancha fuimos hasta el Rama donde regresamos en bus hasta Managua. Todo está muy coordinado y es muy fácil...ni falta hace una guía del país.